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E. Murua: “Lo importante es la formación del jugador por delante de los resultados”

El vasco cree que existe una buena base en la cantera rojiblanca

El Club Atlético de Madrid prosigue con su idea profundizar en el análisis y mejora del Fútbol Base. Sabe que la base de la entidad está en los jóvenes que se ejercitan a diario en las instalaciones de Majadahonda, pero no sólo es importante el trabajo de los jugadores sino de los entrenadores que se encargan de velar por el aprendizaje y mejora de los chavales.

Desde la llegada de José Mari Amorrortu en junio de 2006 a la dirección del Fútbol Base se apostó por una nueva filosofía: lo importante es la formación del jugador por delante de los resultados. El resultado es un medio, pero no es un fin. Así, la llegada de jugadores al primer equipo procedente de la cantera se ha ido incrementando año a año. De Gea, Joel, Domínguez, Koke, Borja y otros cómo Rubén Pérez, Cedric, Keko e Ibrahima, que militan en diferentes equipos del fútbol español.

De cara a la actual temporada, Amorrortu ha querido dar continuidad a los principios que está desarrollando desde su llegada, tratando de perfeccionar lo que es mejorable, sobre todo desde un punto de vista técnico-táctico, físico y también desde el ámbito personal y por eso ha decido incorporar a Edorta Murua. Un viejo conocido suyo, una persona con la que compartió múltiples horas en el Athletic de Bilbao.

Murua,  responsable de la metodología de entrenamiento del Fútbol Base, comentó para la página web del Club, sus funciones dentro del organigrama deportivo y explicó que “podríamos decir que llevo el centro perfeccionamiento. Incidimos en la mejora de la metodología del entrenamiento. Hace cuatro años, con la llegada de José Mari, se intentó trabajar con la misma estructura, un método de trabajo común para todos los equipos que forman el Fútbol Base.  No hubiera entrenadores de equipo, sino que los equipos estarían compuestos por futbolistas. El futbolista es el valor y la inversión. Hay que pensar en él. No hay que pensar a corto plazo. Hay que tener una visión global. El objetivo no es ganar, es la formación del jugador. Lo importante es la formación del jugador por delante de los resultados. El resultado es un medio, pero no es un fin”.

Tras concluir su etapa en el Athletic, Edorta estuvo trabajando para la UEFA en los últimos años. Con varias ofertas en la mesa se inclinó por aceptar el ofrecimiento del Atlético de Madrid para integrarse en el Fútbol Base. El técnico aclaró que “en el mundo del fútbol tienes que tener claro lo que quieres hacer. Tras estar muchos años vinculado a la labor de cantera, tenía que decidirme entre seguir trabajando con los chavales o decidirme por el mundo profesional. Mi especialidad es el trabajo con los jóvenes, una labor de aprendizaje de futuro. La posibilidad de llegar al Atlético surge de una manera muy directa, ya que José Mari Amorrortu se pone en contacto conmigo; él había iniciado y estaba empezando a consolidar sus ideas de trabajo en el Atlético de Madrid. De alguna manera, es una orientación al trabajo que hicimos años atrás en Lezama. Él me plantea la posibilidad de crear un centro de perfeccionamiento para hacer frente a los nuevos desafíos en materia futbolística y quiere que yo esté al frente. Cuando se reúnen todas esas cosas y surge esa posibilidad de poder seguir desarrollando algo que anteriormente hacíamos, no me lo pensé y aquí aterricé.”

Desde la puesta en práctica del nuevo sistema de trabajo han llegado nuevos jugadores de la cantera al primer equipo. Murua siguió avanzando en las líneas de trabajo del Fútbol Base y dijo que “nuestro objetivo es que el mayor número posible de chavales de la cantera integren el primer equipo. Para ello debemos  marcar un plan de trabajo de futuro.  Un método de trabajo desde alevines hasta el filial que sea evolutivo. Una base común de trabajo en el que no existan equipos que trabajen de una manera diferente sino que todos trabajen de la misma manera. Por eso lo importante no son los equipos sino los jugadores. Que cada jugador tenga un plan para evolucionar”.

El nuevo integrante de la cantera rojiblanca quiso dejar claro que se parte de la base que todos los jugadores, que integran la entidad, poseen unas cualidades y un talento para poder llegar lo más arriba posible en el mundo del fútbol. “Le tenemos que proporcionar unas herramientas para ser mejor jugador. Ese salto de calidad tiene que venir de una metodología de trabajo personalizada a lo largo de su formación. No puede cambiar su aprendizaje año a año. Tiene que tener una continuidad en su línea de trabajo y mejora. Reforzar sus virtudes y que sea capaz de tomar una decisión desde la autonomía del jugador”.

Murua prosiguió analizando poco a poco la idea de trabajo que desarrolla el fútbol base rojiblanco y dijo que “lo importante es la idea, la toma de decisiones, por eso se plantean situaciones de dificultad para que los jóvenes futbolistas las vayan superando. Se trata de potenciar las ideas y estimular el talento. Que sepan interpretar y entender el juego, de esta forma aspiramos a crear jugadores completos, capaces de adaptarse a cualquier esquema sin importarle el dibujo ni la disposición. La idea pasa por fertilizar el raciocinio del jugador, estimular su capacidad de decisión. Nunca se les dice lo que deben hacer sino que se les da las claves para que tomen las opciones correctas”.

Al hablar de todo lo que rodea su trabajo, a Edorta se le iluminan los ojos. Se le ve hablar con pasión de la labor que realiza en la entidad rojiblanca. “Nosotros buscamos un trabajo que complemente al futbolista. Darle
las herramientas para que esté lo mejor formado posible. El objetivo es el futbolista, es el centro de nuestras operaciones. No se trata de tener muchos ejercicios sino que con esas estructuras podamos profundizar en el aprendizaje del jugador
”, aseguró.

 “Hay que distinguir entre el entrenador de futbol con miras profesionales con el entrenador de formación. Un técnico con miras hacia el profesionalismo no puede trabajar en la cantera. Los que trabajamos en la cantera debemos ser conscientes, que sabiendo lo que se propone desde el Club, lo aceptemos y contribuyamos en la mejora del futbolista. Nos preparemos para que el futbolista sea mejor futbolista. Darle mayor conocimiento y aprendizaje. Hay que diferenciar entre ambición personal y pasión en el trabajo. Cuando uno mira por sí mismo, utiliza al jugador. Nosotros no podemos utilizar en nuestro beneficio el jugador”, aseveró.

En las últimas temporadas se han incrementado las miradas al Fútbol Base. Son muchas las expectativas que se tiene en los jóvenes valores. Edorta explica que “el debate de cantera ha aumentado en los últimos tiempos, pero hay un menor seguimiento. El aficionado se fija en las categorías inferiores cuando ve los resultados.  Sólo se habla de ellas en ese aspecto y es un error. Habría que hablar de ellas con una visión global. Ver la gente que aporta cada temporada la cantera a las puertas del primer equipo.  Hay canteranos que se han afianzando en la primera plantilla como Domínguez y De Gea. Ellos aportar un sentimiento de arraigo muy importante a los chavales”.


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