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LA FINAL DE 1960 SEGÚN ADELARDO RODRÍGUEZ

El Atlético conquista su primera Copa ante el Madrid

Adelardo Rodríguez, un joven recién llegado de Badajoz esa misma temporada, ayudó al Atlético a conquistar su primer trofeo de Copa ante el Real Madrid en el Bernabéu. Corría el año 1960 y los colchoneros superaban a un equipo `temible´

Real Madrid 1 - 3 Atlético de Madrid

Real Madrid: Domínguez; Pantaleón, Santamaría, Miche; Vidal, Zárraga; Herrera, Del Sol, Di Stefano, Puskas y Gento

Atlético de Madrid: Madinabeytia; Rivilla, Callejo, Alvarito; Ramiro, Chuzo; Polo, Adelardo, Jones, Peiró y Collar

Goles:

Min.20. 1-0: Puskas supera a Madinabeytia lanzando a portería un córner

Min.51. 1-1: Collar bate desde fuera del área al portero rival

Min.76. 2-1: Jones aprovecha un rechace dentro del área

Min.86. 3-1: Peiró tras marcharse de toda la defensa y dispara cruzado

Árbitro: Félix Birigay (colegio valenciano)

Incidencias: Final de Copa del Generalísimo del año 1960 disputada en el estadio Santiago Bernabéu.

Era una oportunidad histórica. El Atlético había disputado ya 3 finales de la actual Copa del Rey sin haber conseguido la victoria. El estadio Santiago Bernabéu iba a ser testigo de un auténtico partidazo entre los dos rivales madrileños. Un día que Adelardo Rodríguez nunca olvidará. "Yo era un chico de 19 años que llegaba a la capital de España y empezaba a jugar en un equipo como el Atlético. De buenas a primeras te encuentras en una final ante un equipo como el Real Madrid y en su campo. No piensas que puedes ganar. Sales al campo y ves a ese monstruo de equipo con Di Stéfano, Puskas, Gento, un equipazo, pero el fútbol es un juego y a eso te tienes que agarrar. Jugamos, peleamos, sufrimos, luchamos y así conseguimos ganar".

Enfrente, un rival de categoría. Pese a ello, los jugadores entrenados por José Villalonga salieron al césped convencidos de la victoria. De que a la cuarta final, el título iría a parar por fin a las vitrinas del club colchonero. Todo ello, con un estilo propio y bien definido. "No dábamos por perdido nunca un balón. Trabajas tanto que no te da tiempo a pensar en otra cosa. Cuando no teníamos la pelota hacíamos un trabajo enorme como nos pedía  el entrenador y cuando teníamos la pelota aprovechábamos nuestra velocidad arriba para procurar meterla en la portería contraria y ganar el partido".

El Atlético salió con ilusión a un partido que comenzó con un gol de Puskas directamente desde un saque de esquina sin haber llegado al ecuador de la primera parte. "Fue un jarro de agua fría". Sin embargo, el conjunto de Villalonga no se vino abajo."Como nunca habíamos tenido una ocasión igual pensamos que había que seguir jugando. Nos habían metido un gol y si nos metía otro ya seguiriamos. Con esa fe y esa forma de estar en el campo conseguimos el gran triunfo final".

Jugamos, peleamos, sufrimos, luchamos y así conseguimos ganar

 Los rojiblancos tuvieron respuesta al gol de Puskas en las botas de Collar, Jones y Peiró. "Fueron tres goles muy trabajados en un partido digno de una final. Hay que sufrir mucho para ganarlas". En el minuto 6 de la segunda parte, Collar igualaba la contienda con un zurdazo desde fuera del área. "Recuerdo que Domínguez, el portero del Madrid que era argentino, tenía pánico a Collar y hasta salió en la prensa reconociéndolo. Enrique hizo la jugada y cuando tiró, el portero se asustó y se cayó dentro de la portería con el balón". Con el partido igualado y los nervios propios de una final, el Atlético hizo suyo el choque y se adelantó por medio de Jones en el 76´ y para sentenciar, un robo de Peiró a Del Sol se convertiría a la postre en el tanto decisivo. "Peiró era rapidísimo. Se escapó de la defensa y marcó el tercer gol con un tiro cruzado".

Tras el gol de Peiró, apenas restaban cinco minutos para firmar el título, pero los pupilos de Villalonga no se confiaron y siguieron trabajando como hasta entonces. "No te puedes fiar con esos equipos. Aunque queden 10 minutos si te marcan el segundo no sabríamos qué habría pasado. De todas maneras, nunca pensamos que nos pudieran meter el segundo. Seguíamos atacando y defendiendo. A ellos no les daba a seguridad de solo atacar. También tenían que defender porque podíamos hacerles daño".

Por fin, el valenciano Félix Birigay decretó el final del partido y el Atlético conseguía su primera Copa del Rey en un marco incomparable. "El territorio era hostil. Había muchos atléticos pero no había esa repartición del campo como hay ahora. Se ponían las entradas a la venta y cualquiera iba a comprarlas. Fue un escenario inigualable para ganar la primera Copa. Las finales se juegan para ganar"