El Atlético no supo hacer valer el gol de Simão

Llorente marcó el gol del triunfo pasado el minuto 90

El Atlético de Madrid hizo lo que parecía más difícil ante un buen Villarreal. Se adelantó en el marcador antes del descanso con un gol de Simão, pero dio demasiadas facilidades y el equipo amarillo volteó el marcador con dos goles similares. Centro al corazón del área y remate de cabeza. Primero Fuster y al final Llorente hundieron a un Atlético que en las últimas jornadas había sacado la cabeza.

El Atlético sufrió un potente arranque de partido de un Villarreal que dispuso de buenas ocasiones en los primeros minutos. Fue casi un duelo Asenjo-Fuster, pero en todas ellas el portero acertó de lleno, evitando que el equipo amarillo tomara ventaja. Primero salió a sus pies y luego rechazó el balón tras dos buenos remates del mediocampista.

El comienzo no auguraba nada buena para un Atlético con un once muy retocado por las circunstancias. Maxi era el nuevo acompañante de Forlán ante la ausencia del lesionado Agüero, mientras Ujfalusi ocupaba la banda izquierda. Por ello o por el buen trabajo del rival, al equipo de Quique Flores tardó mucho en centrarse, aunque se salvó.

Marcos Senna y Bruno comenzaron dominando por completo el centro del campo, donde Paulo Assunção y Jurado no se sentían cómodos. Con la ayuda de Cani por la derecha, el Villarreal llegaba con mucha facilidad al área rojiblanca, mientras el Atlético de Madrid no conseguía mantener el balón en su poder el tiempo necesario como para crear peligro.

El Atleti, muy atropellado, apenas llegaba al área de Diego López, que no tenía trabajo que hacer. Una llegada en solitario de Maxi había sido el único momento en el que tuvo que ponerse en guardia, pero antes de que el argentino rematara, un asistente ya había marcado un fuera de juego que dejó en nada la jugada.

Con el paso de los minutos, los rojiblancos fueron encontrando su sitio en el campo. Poco a poco se iban asociando mejor, haciendo más cortas las distancias entre todas sus líneas. Reyes y Simão iban apareciendo con más frecuencia, algo que se dejaba notar. Mediada la primera parte el Villarreal ya no lo tenía tan fácil.

El Atlético había llegado al área del Villarreal con cuentagotas y sin inquietar mucho, pero en cuanto la defensa amarilla se abrió en exceso, no falló. Reyes vio un pasillo libre por donde metió un soberbio pase a Simão, que culminó la jugada cruzando el balón a la perfección.

El Atlético había hecho lo más difícil a la vista de su mal comienzo de partido, pero debía seguir con los ojos bien abiertos. Rossi se encargó de recordárselo a los rojiblancos con un buen zurdazo, nuevamente con Asenjo como protagonista final de la jugada. Eso sí, poco antes del descanso fue Maxi el que dispuso de una ocasión inmejorable cuando se quedó sólo delante de Diego López, pero no controló bien el balón cuando se aprestaba a rematar.

El comienzo de la segunda parte fue un calco del primero, aunque con diferente resultado. Y es que Fuster, que tanto lo había buscado, por fin encontró el premio. Capdevila colgó un balón y el jugador amarillo se adelantó a Juanito para meter la cabeza y batir a Asenjo.

Con igualdad en el marcador, el partido pasó a convertirse en un ida y vuelta constante, con ambos equipos enfilando la portería del rival sin parar. El despliegue de Paulo Assunção era fundamental para un Atlético de Madrid que apenas frenaba a la hora de atacar. Lo mismo que el Villarreal, en el que Rossi seguía buscando un buen disparo siempre que podía.

Las oportunidades no eran claras ni en uno ni en otro lado, pero siempre había incertidumbre. Como pasó en el minuto 63, cuando un córner lanzado por Simão acabó con un remate de Maxi que no encontró la red de casualidad. Quique Flores retiró poco después al argentino para dar entrada a Sinama Pongolle en busca de los tres puntos.

Pero el Villarreal también tenía un plan muy parecido y en el 78 tuvo una tremenda oportunidad para desnivelar el marcador. Godín se quedó en solitario delante de la portería de Asenjo, pero remató mal y mandó el balón muy alejado de la portería cuando se esperaba otra cosa. El partido parecía que no daba para más, pero en el último momento Llorente apareció por sorpresa para meter la cabeza desde cerca y cortar la racha del Atlético de Madrid.

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