Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Aceptar | Más información

El Atlético suma un punto que sabe a poco ante el Murcia de Lucas Alcaraz

El Atlético de Madrid sigue sin lograr una victoria y no pudo con un Murcia con ganas e ilusión. El gol de Kun Agüero no sirvió para sumar tres puntos que eran muy importantes y el tanto de Gallardo enfrió las ilusiones rojiblancas. Con muchas ganas, así viajaron los jugadores del Atlético de Madrid a Murcia. Los rojiblancos quisieron comenzar una difícil semana con partido de UEFA con tres puntos más en su casillero de Liga. Esas mismas ganas se vieron reflejadas en el terreno de juego al inicio del partido, pero no sólo por parte visitante, pues el Murcia también quería hacer un roto al Atlético en los primeros minutos. Las ocasiones no fueron claras al principio, pues el juego se desplegó en el centro del campo. La primera ocasión de peligro llegó de las botas del portugués Simão que se internó de forma magistral por la banda izquierda del Murcia, aunque su pase no llegó a rematarlo nadie. Los locales no quisieron ser menos y llevaron el peligro en las botas de De Lucas. Raúl García ya manifestó durante la semana sus ganas de marcar con la camiseta del Atlético y lo intentó en el minuto nueve de partido desde fuera del área, pero el esférico se marchó desviado por poco. Peña dos minutos más tarde puso la réplica de disparo cruzado en un falló de concentración de la defensa rojiblanca. El ritmo del partido se fue incrementando poco a poco. Las aspiraciones del Atlético parecían que tomaban forma en el minuto 14 cuando el Kun Agüero lograba el primer tanto con mucha sangre fría en el área pequeña, propia de los grandes futbolistas. El argentino controló un buen pase del griego Seitaridis y anotó el primero de la tarde. Los pupilos de Javier Aguirre templaron bien el partido tras el gol, aunque el Murcia no mermó sus ganas de igualar el partido. Los locales lo intentaban una y otra vez ante los aplausos de su público, muy animado durante todo el encuentro. Movilla se convirtió en el eje central del Murcia y mediada la primera parte Richi a punto estuvo de lograr el empate, aunque el balón se paseó literalmente por delante de la portería de Leo Franco. Los hombres de Aguirre bajaron la concentración y el Murcia se aprovechó de ello. Algo que dio paso al descanso con la victoria momentánea en el electrónico. La segunda parte comenzó con un gran susto para el Atlético. Una magnífica jugada personal de Baiano por la derecha pudo suponer el 1-1 si no hubiera sido por el gran despeje que hizo el guardameta argentino Leo Franco. Los aficionados rojiblancos respiraron tranquilos, aunque el Murcia salió con más ganas que en la primera mitad. Javier Aguirre dio entrada a José Antonio Reyes en detrimento del Kun Agüero que recibió muchos golpes durante la primera parte del encuentro. El sevillano pudo sorprender a Notario nada más salir en un mal despeje del Murcia, pero el balón iba demasiado rápido y el futbolista no pudo finiquitar la jugada. La entrada de Goitom y Gallardo dio más empuje al Murcia, pero el Atlético intentó dormir el partido. Arzo lo despertó en el minuto 64 con un buen remate de cabeza que salió fuera por poco. Los locales enseñaron los dientes y es que los atléticos no lograban enganchar una buena jugada ante la defensa del Murcia. Lo mejor para el Atlético de Madrid en la primera media hora de la segunda parte fue el debut del brasileño Thiago Motta, que imprimió algo más de oxígeno al centro del campo de los de Aguirre. Los de Lucas Alcaraz empujaban y enjugaban y los rojiblancos no abandonaban su campo, a pesar de las intentonas de Reyes por la banda derecha. Francisco Gallardo dio finalmente el do de pecho ante el Atlético de Madrid. En el minuto 81 de partido, el sevillano se fue de Pernía y con un magnífico disparo batió a Leo Franco ante la mirada atónita de los seguidores del Atlético. Con el gol, el Murcia se vino arriva y puso contra las cuerdas al Atlético, que sólo gozó de una buena ocasión de Simão casi al final.
etiquetas: