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El Atlético vence al Espanyol y se queda a un paso de la Champions League

Dicho y hecho. El Atlético de Madrid dio un paso más en su camino hacia la Champions. Ya sólo queda uno más. Los jugadores que dirige Javier Aguirre ven cada vez más cerca el sueño de estar, de nuevo, entre los mejores. La victoria ante el Espanyol por 0-2 afianza más a los rojiblanos en la cuarta posición (el equipo se ha asegurado su participación en la Copa de la UEFA) de la tabla y da un golpe de autoridad ante sus rivales más directos. El Atleti volverá a la elite europea ganando uno de los dos partidos que le quedan por disputar. Finalmente Javier Aguirre pudo contar con el capitán Maxi y con el defensa Pablo, ambos aquejados de algunas molestias musculares durante la semana. El partido ante el Espanyol se presentó como una de las tres finales que le quedaban al Atlético de Madrid para alcanzar el sueño de entrar en la Liga de Campeones, un objetivo que el Club persigue desde hace tiempo y que supondría un paso gigante para los del Manzanares. La trascendencia del choque se notó desde el minuto uno. Tanto Espanyol como Atlético centraron la pelea en el centro del campo. El uruguayo Diego Forlán lo intentó de primeras en el minuto tres con un disparo potente desde fuera del área que se marchó alto por la portería de Lafuente. Un minuto después, Kun Agüero a punto estuvo de colocar el primero en el electrónico de vaselina, pero un defensa perico logró despejar el balón. Los pupilos de Javier Aguirre salieron concentrados, pero no mucho menos los de Ernesto Vaverde, que buscaban con interés la portería de Leo Franco. En el minuto 14 de partido la polémica llegó al Estadio Olímpico con una posible mano de Pablo Ibáñez dentro del área, que el colegiado Clos Gómez no señaló. Inmediatamente después, y en una contra, el pequeño delantero argentino Agüero pudo sorprender a la defensa blanquiazul, aunque el peligro fue desbaratado por la zaga local. El internacional español Albert Riera fue uno de los más destacados de su equipo y es que el futbolista puso muy difíciles las cosas a Antonio López, que debía cerrar espacios una y otra vez para que el esférico no llegara a Luis García. Agüero avisó en el minuto 26 después de rematar de cabeza una buena falta tirada por Antonio López, pero fue tres minutos después cuando el argentino marcó el 0-1 a los catalanes aprovechando un rechace en el área pequeña. Si el Kun abrió el marcador fue Diego Forlán el que siguió sus pasos en el 29 cuando enganchó un balón tras un rechace y fusiló con la izquierda, acabando el balón en el fondo de la portería de Lafuente. El partido estaba casi sentenciado. El dominio visitante era evidente, aunque los pericos no se durmieron y siguieron intentándolo, pero la buena actuación de los defensas del Atlético en la primera mitad evitó el peligro. Al filo de la media hora de partido, Luis García primero y Maxi después pudieron ampliar la diferencia en el marcador para el Atlético de Madrid, pero en estas ocasiones la buena suerte se alió con el Espanyol. Ni en los mejores augurios se pensó que al descanso los atléticos se marcharían al vestuario con dos goles de ventaja. Al Espanyol no le quedaba otra que salir en la segunda parte con toda la artillería y así lo hicieron. Los jugadores catalanes echaron el resto, mientras que el Atlético atrasó sus líneas, jugando a la contra. Uno de los viejos conocidos de la grada españolista, Maxi, puso en aprietos a Lafuente tras realizar una buena jugada personal que por poco no terminó en gol. El argentino se mostró muy activo y es que nunca había cosechado un triunfo ante su exequipo. Con el ambiente caldeado por las protestas de los seguidores del Espanyol hacia su equipo, el Atlético sólo quería hacer el tercer gol para dejar sentenciado el partido. Un partido que se antojaba vital para los intereses europeos de los atléticos. Con todo a su favor, el Atlético tuvo que lamentar la lesión de Perea que en un lance del partido recibió un golpe en su hombro y tuvo que dejar su puesto a Fabiano Eller. El encuentro decayó en intensidad y es que los intereses de los dos equipos eran muy diferentes. En esta segunda mitad eran los locales los que llevaban el peso del partido, mientras que los atléticos intentaban aprovechar las contras con Kun y Forlán. Luis García lo intentó de falta directa a los 35 minutos de la segunda parte y el esférico besó el larguero. Poco después Maxi se topaba con la madera con un espectacular remate. Pero el trabajo ya estaba hecho. Y es que poco más se pudo ver en un partido que los atléticos resolvieron con solvencia en la primera mitad.
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