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UN GOL EN PROPIA META DE JOAQUÍN SIGNIFICÓ LA VICTORIA ROJIBLANCA

Victoria por la mínima ante el Valladolid

Tres puntos ante el Valladolid en un partido de dominio rojiblanco y en el que destacaron los porteros. Masip evitó un gol de Griezmann y Oblak los remates de Guardiola, Óscar Plano y Miguel.

T. Calvo / FOTO: Á. Gutiérrez

ATLÉTICO 1 – 0 VALLADOLID

Atlético de Madrid: Oblak; Arias, Savic, Godín, Filipe Luis (Correa, 56’); Koke, Saúl, Thomas (Rodrigo, 46’), Lemar; Griezmann y Morata (Vitolo, 70’).

Valladolid: Masip; Moyano (Antoñito, 70’), Joaquín, Calero, Nacho; Óscar Plano (Miguel, 80’), Míchel, Rubén Alcaraz, Waldo (Toni Villa, 63’); Enes Ünal y Sergi Guardiola.

Árbitro: Melero López (Comité Andaluz). Mostró tarjeta amarilla a los locales Godín (5’), Thomas (38’) y Correa (92’); y a los visitantes Moyano (1’) y Rubén Alcaraz (35’).

EL GOL:
1-0. 66’.
Centro de Saúl dentro del área que despeja Joaquín de cabeza e introduce el balón en su portería.

 El Atlético de Madrid controló el partido desde el principio, con un juego fluido y dominador al que le faltó el gol en la primera mitad. Y eso que fue el Valladolid el primero en inquietar a Oblak, con un disparo de Sergi Guardiola desde la frontal que nuestro guardameta desvió con las manos en el minuto 8. Los nuestros respondieron con rapidez y Griezmann lanzó ligeramente desviado un servicio de Morata dentro del área en el 14. Y, en el 20, una falta directa ejecutada por Griezmann tuvo que desviar a la esquina Masip con una mano prodigiosa porque el lanzamiento del francés buscaba la escuadra derecha.

Los pucelanos, a la media hora, volvieron a disponer de otra ocasión, también por parte de Sergi Guardiola, pero nuestro portero resolvió con acierto. Hasta el descanso no habría más movimiento en las áreas, aunque los nuestros acabaron buscando la meta de Masip ante un Valladolid encerrado en su parcela.

Tras el descanso, la tónica fue la misma que en la primera mitad. Dominio de los nuestros con el Valladolid defendiéndose como podía. Saúl fue el primero en buscar la meta de Masip, pero su disparo salió rozando el poste derecho de la meta pucelana. Rubén Alcaraz, desde lejos, remató desviado en la réplica en el minuto 53. Pero mediado el segundo acto llegaría el primer tanto del partido. Una internada de Saúl, que llevaba 10 minutos jugando como lateral izquierdo, centró al interior del área y Joaquín, en su intento de despeje, cabeceó a la red ante la sorpresa de Masip.

El Valladolid lo intentó en la recta final del partido pero se encontró con un muro llamado Oblak. El esloveno atajó dos remates envenenados de Óscar Plano en el 77 y del recién incorporado Miguel en el 91. No hubo más movimientos y los tres puntos se quedaron en el Wanda Metropolitano en una victoria por la mínima y sin recibir gol.